Archivo de la categoría: 05-Paternidad Eficaz

Cómo combatir la depresión posparto: La perspectiva del Evangelio

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Tener hijos con fe

Para Jovenes: La Castidad ¿Donde estan los limites?

La Familia de Hoy (12 audios)

Una manera de criar niños maravillosos

Navegando encontre este video de la Escuela de Educación de la BYU, es muy instructivo para los que somos padres, compartamoslo con nuestros amigos.

Tocar el corazón de nuestros jóvenes

Amigos: Una sección para niños

Un excelente recurso del Sitio Oficial de la Iglesia del Área Sudamérica Sur.Encontrarán historias de los presidentes de la Iglesia, láminas para pintar con posibilidad de imprimir en A4, fotos de clases de la Primaria y la letra y música de los himnos de los niños para que los canten en su casa.

¿Hacemos algo juntos, papá?

Las Noches de Hogar nos brindan una excelente oportunidad para reunir a la familia, enseñar los principios del Evangelio, tratar asuntos familiares, fijar metas y tener actividades conjuntas. Es una tradición SUD en todo el mundo y sus beneficios se pueden ver a corto plazo y valorar mucho más con el paso del tiempo.
Además de este tiempo reservado para la familia, es muy importante para la relación con nuestros hijos tener otro tiempo establecido para una actividad más personal con cada uno ellos: una actividad padre – hijo/a. Las madres usualmente tienen oportunidad de pasar mucho más tiempo con los hijos y este tipo de actividad nos da a nosotros, como padres, la oportunidad de acercarnos más a cada uno de ellos individualmente, conocer en detalle muchas cosas que tal vez no se hablan en grupo, aunque sea el entorno familiar; aprendemos más sobre gustos, inquietudes personales, dudas y la profundidad del pensamiento de ellos. También ellos sabrán más de nosotros en una relación que, sin perder nuestro lugar de padres, con el tiempo se volverá cada vez más estrecha.Es cierto que en un mundo que cada vez nos da más y más oportunidades de ocuparnos puede resultar difícil destinar otro tiempo fijo para nuestros hijos cada semana. Sin embargo, si analizamos el lugar que ellos deben tener entre nuestras prioridades y la responsabilidad que tenemos como patriarcas por cada uno de ellos, es casi seguro que encontraremos tiempo para estas actividades, especialmente después que las hagamos y veamos los resultados.
Una complicación podría aparecer cuando son muchos los hijos y no alcanzan las semanas para tener por lo menos una al mes. Allí tendremos que usar la imaginación para conformar a todos, porque seguramente no querrán esperar tanto tiempo hasta que les vuelva a llegar el turno. Nuestro objetivo principal debe ser que ellos disfruten de la actividad y debemos asegurarnos de mostrarles que nosotros también lo estamos haciendo y que la cita no es por compromiso u obligación. Podemos estar cansados, pero igual, como cuando asistimos gustosos a compromisos con nuestros amigos, estamos entusiasmados por el tiempo y la experiencia que vamos a vivir a solas con ellos. Estas citas no tienen un formato fijo para considerarlas como tal, y podemos usar toda nuestra creatividad e inspiración para adaptarlas a nuestras posibilidades. Lo que realmente importa es el objetivo y no la forma.Algunas sugerencias que se pueden tener en cuenta

Para el Padre

“Y se multiplicará la paz de tus hijos”
Presidente Gordon B. Hinckley
“En lo que toca a su felicidad, en lo que toca a las cosas que les hacen sentirse orgullosos o ponerse tristes, nada, repito que nada, surtirá en ustedes un efecto tan profundo como la forma en que resulten ser sus hijos”.
Los jóvenes han recibido aquí, esta noche, consejos excelentes. Confío en que hayan escuchado bien y que influyan en sus vidas para bien.
He resuelto hablar a los padres de familia. Ustedes ya saben de qué voy a hablar. Sus esposas les habrán recordado que éste sería el tema que trataría en esta ocasión, puesto que se los dije en la conferencia de la Sociedad de Socorro hace dos semanas. Les diré a ustedes algunas de las mismas cosas que les dije a ellas. Les recuerdo que la repetición es una de las leyes del aprendizaje.
Éste es un asunto que tomo con gran seriedad. Es un asunto que me preocupa hondamente. Espero que no lo tomen con ligereza. Se relaciona con lo más valioso que tienen. En lo que toca a su felicidad, en lo que toca a las cosas que les hacen sentirse orgullosos o ponerse tristes, nada, repito que nada, surtirá en ustedes un efecto tan profundo como la forma en que resulten ser sus hijos.
O se alegrarán y se regocijarán por los logros de ellos o llorarán, con la cabeza entre las manos, desconsolados y deshechos de dolor si les llenan de desilusión y de vergüenza. Muchos de ustedes se encuentran en esta reunión con sus hijos, por lo que los felicito de corazón. También los felicito a ellos. Los unos y los otros están en la mejor compañía. Me siento muy orgulloso de muchísimos de nuestros jóvenes: muchachos y niñas. Son inteligentes. Tienen autodisciplina. Saben sopesar las consecuencias de los actos. Tienen la cabeza bien puesta. Esta noche se encuentran en el lugar en el que deben estar. Algunos forman parte de este coro; otros se encuentran entre congregaciones por todo el mundo; otros están en el campo misional; otros prosiguen estudios con gran esfuerzo, dejando a un lado placeres presentes con la mira de oportunidades futuras. Les admiro. Les amo. Y ustedes sienten lo mismo. Son nuestros hijos y nuestras hijas.